A pocos meses del inicio de la temporada de incendios forestales, los alcaldes del Biobío están advirtiendo la urgencia de acciones preventivas y recursos inmediatos para enfrentar los siniestros que cada verano amenazan a la región.
En comunas como Tomé, Penco, Florida y Yumbel, se ha planteado con fuerza la necesidad de más equipamiento para Bomberos, camiones aljibe y maquinaria pesada, de modo que la respuesta no dependa de la burocracia ni de la lentitud en la entrega de fondos.
El presidente de la Asociación Preventiva de Incendios Forestales del Gran Concepción, Rodrigo Vera, fue enfático: “Ya existen proyectos aprobados para la adquisición de 256 equipos para Bomberos y cuatro camiones aljibes. Lo que pedimos es voluntad para liberar esos recursos. En el último incendio en Penco y Tomé, los camiones no podían recargar a tiempo ni acceder a algunos sectores por la precariedad de los caminos”.
El alcalde de Penco, Ítalo Cáceres, respaldó la demanda, subrayando que “necesitamos los recursos disponibles ahora, no después de la catástrofe. La prevención requiere equipamiento y maquinaria para actuar de manera rápida y eficaz”.
Desde Florida, el jefe comunal Rodrigo Montero recalcó que los municipios rurales operan con presupuestos muy limitados y que, sin apoyo oportuno, solo se puede reaccionar en vez de prevenir: “Un incendio no distingue comunas, y lo que requerimos es coordinación real y apoyo directo en terreno”.
Por su parte, el alcalde de Yumbel, José Sáez, valoró que su comuna se sume a la coordinación regional, recordando que en temporadas anteriores llegaron a perder 4.700 hectáreas en un solo verano: “Este es un problema regional y debemos enfrentarlo unidos, pero con recursos efectivos y no solo con declaraciones”.
Los alcaldes coinciden en que las cifras del último periodo —con menor superficie afectada y sin víctimas fatales— son positivas, pero advierten que la preparación para el verano no puede repetirse con falta de equipamiento ni retrasos en la entrega de fondos.
En definitiva, el llamado es claro: agilizar la liberación de los recursos ya aprobados y garantizar que los municipios tengan a tiempo las herramientas para enfrentar los incendios forestales, antes de que sea demasiado tarde.
