Los médicos del Centro de Salud Familiar (CESFAM) San Pedro-Candelaria iniciaron un paro bajo la modalidad de “brazos caídos”, luego de la suspensión de un bono transitorio que representaba un 25% de sus ingresos. La medida busca ajustar el gasto frente al déficit financiero que arrastra la municipalidad.
Desde la Confederación Nacional de Funcionarios de Salud Municipalizada (Confusam) criticaron la decisión, asegurando que afecta los derechos de los trabajadores.
El alcalde de San Pedro de la Paz, Juan Pablo Spoerer, aclaró que no existe una rebaja de sueldos base, sino la suspensión temporal de un bono contemplado en el artículo 45 del Estatuto de Salud Primaria, condicionado a disponibilidad presupuestaria, necesidad de servicio y aprobación del Concejo Municipal.
“Vimos que no había liquidez para pagarlo. Ya tuvimos que inyectar recursos para cubrir las remuneraciones básicas y las cotizaciones previsionales, por lo que es imposible asumir un gasto extra. Apenas la situación financiera lo permita, se retomará el pago”, explicó el jefe comunal.
Mientras dure la paralización, el recinto funciona bajo un sistema de turnos éticos, atendiendo urgencias vitales, entrega de recetas crónicas y casos GES con plazos próximos a vencer.
